La pintura al temple es una opción tradicional, económica y ecológica que todavía tiene su lugar en algunos usos puntuales.
Aunque hoy ha sido desplazada en la mayoría de los casos por pinturas plásticas y acrílicas, muchos hogares antiguos aún conservan techos o paredes con temple, y puede ser útil conocer sus propiedades si estás haciendo una renovación o reparaciones.
¿Qué es la pintura al temple?
El temple es una pintura al agua compuesta por cola como aglutinante y yeso o escayola como pigmento principal. Se presenta en forma de polvo o pasta, que debe mezclarse con agua antes de ser aplicada.
Su uso más común ha sido en interiores, especialmente en techos y paredes de yeso o cemento.
Se valora por su bajo impacto ambiental y su coste reducido, y es ideal cuando se buscan acabados decorativos texturados como el rayado o el gotelé.
Ventajas y desventajas del temple
Ventajas | Desventajas |
---|---|
Económica y fácil de preparar | No lavable, se mancha con facilidad |
Ecológica y de bajo impacto | Baja adherencia si la superficie no está bien tratada |
Permite acabados texturados | Puede desarrollar moho en zonas húmedas |
Ideal para techos de interiores | No resiste la intemperie |
Base acuosa, sin olores fuertes | Difícil de mantener a largo plazo |
¿Dónde conviene usarla hoy?
Hoy en día, la pintura al temple se utiliza principalmente en:
- Techos interiores de viviendas antiguas
- Reformas económicas donde ya se usó temple
- Aplicación de gotelé o texturas similares
- Espacios donde se quiere evitar usar pinturas con compuestos químicos más complejos
Ventajas de la pintura plástica frente al temple
Aunque el temple tiene algunas virtudes, la pintura plástica la supera en la mayoría de los aspectos prácticos:
- Es lavable y resistente al roce
- Tiene mayor adherencia sobre distintos tipos de superficie
- Permite una gama de colores y acabados más amplia
- Tiene mejor duración en el tiempo
- Resiste bien la humedad y el moho
Por eso, si estás renovando una pared y no tienes una razón específica para usar temple, la pintura plástica o acrílica será la opción más durable y versátil.
¿Cómo saber si una pared está pintada al temple?
Un truco sencillo para identificarlo es mojar un paño con agua y frotar la pared. Si el paño se mancha con facilidad y la pintura parece disolverse, es temple. La pintura plástica no se alterará con el agua.
También es común encontrar temple en techos de viviendas más antiguas, o en paredes con acabados texturados como gotelé, donde esta pintura era muy utilizada.
¿Se puede pintar con temple sobre plástica y viceversa?
No es recomendable pintar con temple sobre una pintura plástica. La falta de adherencia hace que el temple no se fije bien y se desprenda con facilidad.
En cambio, si quieres pintar con pintura plástica sobre temple, lo más adecuado es preparar bien la superficie:
- Retirar el temple mal adherido con espátula y cepillo
- Aplicar un endurecedor o fijador
- Luego, pintar con la pintura plástica
Si no se hace esta preparación, la pintura nueva podría despegarse o mostrar manchas.
Conclusión
El temple puede seguir siendo útil en casos específicos, especialmente en techos interiores o donde ya se ha utilizado esta pintura. Sin embargo, para la mayoría de las situaciones, conviene optar por pinturas más modernas y duraderas como la pintura plástica o acrílica.
Aun así, no deja de ser una pintura con valor tradicional, bajo costo y que puede tener sentido en contextos concretos donde su aplicación sigue siendo válida.